Cómo encontrar tiempo para Practicar Mindfulness

04 Dic Cómo encontrar tiempo para Practicar Mindfulness

 

Ya sabemos que para incorporar una actividad en nuestra rutina es necesario convertirlo en un hábito. Pero esto no es fácil. La práctica del Mindfulness también puede convertirse en un hábito que podemos incorporar a nuestra vida
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¿Cómo sabes cuándo es un buen momento para practicar Mindfulness? 

Siempre tendrás otras cosas que hacer, y no siempre te sientes particularmente «inspirado» para meditar. Sin embargo, para que sea eficaz, la práctica del mindfulness tiene que ser una cita que tengas en tu día a día (al igual que lo es la ducha o el momento del desayuno).  No algo que hagas cuando te apetece o cuando “lo necesitas”.  

Lo más normal es que durante el día, tengas sensación de tener más beneficios inmediatos de trabajar que de hacer mindfulness. Cuando trabajas, estás eliminando los elementos que interrumpen tu tranquilidad al quitar cosas de tu lista de «deberías». Así es nuestro dia a dia habitual de la vida: reuniones, informes, correos, clases y similares, que no se califican como distracciones y no siempre se pueden negociar. Por tanto, te proponemos que seas  flexible y  busques el tiempo incluso en horas de ocupación. Las mejores técnicas en nuestros talleres mindfulness Madrid.

Te proponemos cinco sencillas claves que te ayudarán a encontrar tiempo para meditar:

 

1.-PROGRAMA TU TIEMPO DE PRÁCTICA DE MINDFULNESS

La meditación programada puede parecer poco romántica, sin embargo programar algo significa que es importante para uno.  Al escribir un horario para tu práctica, te comprometes a esa cita. También te dices a ti mismo que valoras tu propio bienestar lo suficiente como para hacer un hueco y tener tiempo durante el día para ti mismo. 

Considera la práctica como una forma de mejorar tu bienestar y no como otra de las actividades “pendientes”.  Si es posible, practica cada día a la misma hora y en el mismo lugar.

2.-ESCOGE UN MOMENTO EN EL QUE HAYA POCAS DISTRACCIONES 

Por norma general, uno de los mejores momentos para practicar mindfulness suele ser a primera hora de la mañana. Es decir, antes de que hayas tenido la oportunidad de estar demasiado sumergido en las actividades del día.  Sueles ser así para evitar interrumpir tu trabajo.

Otro momento bueno suele ser por la tarde, especialmente si has logrado lo que se tenías previsto hacer durante el día. Puede ser una buena forma de cerrar el día de trabajo.

Puedes utilizar estas dos ventanas si puedes: no ambos, pero en algún lugar de esos períodos, encuentra unos minutos. Si es más temprano o más tarde  es probable que ya aparezca el sueño.

3.-ENCUENTRA PEQUEÑOS HUECOS EN TU HORARIO

Estamos sumergidos en un mundo en el que parece un requisito de exito de nuestra cultura mostrar un alto grado de ocupación a lo largo de nuestro día. Solemos tener actividades que nos da la sensación de que estamos haciendo algo en todo momento. Pero en realidad, si  analizamos el día medio no es un sólido muro de actividad, sino  más bien es como un queso suizo. 

La clave para encontrar un poco de tiempo personal es buscar esos pequeños huecos. Recuerda, estamos hablando de sólo unos minutos a la vez. La mayoría de la gente no se puede permitir grandes bloques de tiempo, pero casi todos podemos encontrar pequeños espacios de cinco a veinte minutos.               

Piensa que practicar es como cuidar una planta, es mejor regarla un poco cada día que echarla un cubo lleno una vez al mes.

4.-COMPROMÉTETE CON TU PROGRAMA DE MINDFULNESS

Una vez que identifiques los mejores momentos para meditar, programarlo y compromete. Cuando llegue la hora señalada, deja todo y  acostúmbrate a iniciar la práctica. Ten en cuenta que es probable que aparezca algo que te tentará a desviarse del plan: recibirás una llamada telefónica, un whatsApp,  un correo electrónico o aparecerán las redes sociales diciéndonos algo.

 5.-ROMPER SOLO EN CASO DE EMERGENCIA

Discrimina entre las verdaderas emergencias que necesitan tu atención y el rutinario de ruido que debe evitarse. Tal vez tengas problemas para distinguir entre emergencias y ruido. 

Pregúntate: «¿Puede esperar unos minutos? ¿Se verá afectada mi reputación si no me ocupo de esto en este momento? «Díle a tu yo impulsivo que puedes volver a cualquier tema que surja tan pronto como la práctica haya terminado. Es probable que tengas incluso un mejor manejo sobre el tema después de hacer la meditación que antes.

 

«»»»
Si todavía tienes problemas para «dejarlo ir», practica de todos modos. Es mejor meditar mientras te distraes que no hacerlo. Si te pierdes una sesión porque no puedes dejar lo que estás haciendo, no te preocupes: vuelve a intentarlo en el momento en que puedas. Pero no sientas la necesidad de expiar sus pecados agregando el tiempo a una sesión futura: el trastorno por culpa no es productivo. No se trata de un criterio imaginario de perfección, sino de su propio desarrollo.

 

Recuerda, SIEMPRE PUEDES VOLVER A EMPEZAR!!!



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